¿Por qué en los momentos en que debo estudiar, son los momentos en los que más inspiración tengo? ¿Será la presión? ¿Será el aburrimiento? Aún no lo sé. Ahora es momento de sincerarme, de abrir el cajón de mierda que lleva tanto tiempo cerrado dentro de mí y de sacarlo todo. Porque llevo algo tóxico en mi interior, algo que me corroe, algo que me mata y me destruye, algo que debo liberar para estar en paz conmigo misma.
Es verdad que del amor al odio hay un paso tan diminuto, que no te das cuenta cuando lo has dado. Quizá no es odio lo que siento, es más bien, asco, asco por mi misma, por ser tan idiota de seguir llorando por alguien que no lo merece. No lloro porque lo quiera, no lloro porque quiera volver, lloro de rabia, rabia por haberme dejado manipular, rabia por haber sido tan idiota de no darme cuenta de tantas y tantas cosas.
Mi cabeza es, ahora mismo, una maraña de pensamiento inconexos donde no encuentro el principio ni el final. ¿Qué debo hacer con mi vida? ¿Qué camino debo tomar? No lo sé. Me encuentro perdida en este mundo tan grande y solitario en el que, aunque creamos que siempre habrá alguien en el camino que nos acompañe, no lo hay. Estamos solos, todos caminamos solos, solamente nos encontramos algunas personas en el camino que durante un breve (aunque nos parezca eterno) lapsus de tiempo siguen la misma dirección que nosotros.
Aunque parezca que mi mundo se derrumba, en el fondo me siento feliz, libre, satisfecha de volver a ser yo misma. Volver a mi esencia, a mi vida, no depender de nadie que en todo este tiempo no me ha apoyado a seguir mis sueños, sino los suyos, porque por mucho que quisiera maquillar las cosas como un sueño conjunto, en realidad era un sueño egoísta que solo le beneficiaba a él.
Creo que empiezo a relajarme, mis músculos ya no están tensos, me siento más desahogada. No soy de esas personas que van lanzando mierda al aire sobre los demás, no quiero que le odiéis, porque realmente no tendríais razón para ello, la única que puede opinar sobre ello soy yo misma, porque yo lo he sufrido en mis carnes, lo he sufrido en mi mente, lo he sufrido cada noche acostándome llorando, lo he sufrida en cada discusión en la que siempre era yo la que debía pedir perdón para que estuviéramos bien. En año y medio, jamás he oído un 'lo siento, perdona, también es mi culpa' o algo por el estilo. ¿Realmente me quería? Es algo que ahora da igual. Por más que el dijera que si, a mi nunca me lo demostró lo suficiente.
Pero gracias, gracias por hacerme odiar el amor, las relaciones y que no quiera saber nada de los hombres en modo sentimental. Realmente, gracias. Prefiero estar sola y con mis amigos, que estar con un tío como tú. Me pareces una de las personas más despreciables del mundo y, si llegas a leer esto, que sepas que no quiero saber nada de tí, que no quiero que me hables, ni que me mires, nada, absolutamente nada, olvida que me conoces, olvida qe estuvimos juntos, olvida todo, porque es lo que pienso hacer yo. Dicen que nunca te arrepientas de lo que un día te hizo feliz, no me gustan esa clase de consejos, la verdad. No me arrepiento de haber estado contigo, me arrepiento del tiempo perdido, me arrepiento de no haber abierto los ojos antes, me arrepiento de haber sido tan tonta y aguantar y aguantar y aguantar.
Así que solo me queda agradecer a mis amigos el tiempo que han pasado conmigo, las veces que me han apoyado, las borracheras y que sin ellos no sería quien soy ahora: Alfonso, Marina, Teresa, Eli, Sara, Cristy, Pablo, Cristian, Jose, Borja, Bea. Gracias a todos vosotros por aguantarme ^^
Así que esta entrada no va dedicada a él, va dedicada a todos mis amigos, los que aparecen en la lista de arriba y los que no, porque sin la fuerza que ellos me han dado, no hubiera podido escribir ni el título. Gracias chicos, sois los mejores.
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